TODA UNA DESCRIPCIÓN DE LAS MAKINAS SWIFT GTI

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TODA UNA DESCRIPCIÓN DE LAS MAKINAS SWIFT GTI

Mensaje  roster251 el Sáb Mar 26, 2011 10:02 pm

ES EL CARRO MAS ÁGIL Y VELOZ QUE SE HA PRODUCIDO EN EL PAÍS, CON UN PAQUETE TÉCNICO EXCELENTE: 16 VÁLVULAS, DOBLE ÁRBOL DE LEVAS, 100 CABALLOS, INYECCIÓN MULTIPUNTO. CUATRO FRENOS DE DISCO, SUSPENSIONES DEPORTIVAS Y CARROCERÍA CON TODA LA "PINTA", PAR A COMPETIRLE Y BATIR A MUCHOS IMPORTADOS.

GTI. La sigla como tal, simboliza velocidad, aceleración, bríos. Por ello, más que pertenecer a una marca, es la identidad de autos pequeños de rabiosa aceleración, chasis ágil y presencia claramente deportiva, sin ser necesariamente vehículos del estricto concepto de Gran Turismo.
Genéricamente, los GTI son derivaciones de sedanes de reconocida estampa, que han creado potencial y magnetismo entre sus dueños, que desean tener en el empaque de un coche convencional y pequeño el rendimiendo de uno grande.
De ahí que la llegada a esa jerarquía popularizada por los GTI de la Volkswagen y de la Peugeot, de un auto japonés deba saludarse con bombo y platillos pues significa para ellos salirse del esquema de la producción masiva, del impersonal autos para las multitudes, para ofrecer una máquina de buena raza, para clientes especiales, dentro de la gama popular de todas maneras...
Y más fiesta hay que hacer si se trata de un auto colombiano...
Desde hace una semana, ruedan los primeros Swift 1300 GTI, destinados a ofrecerle a la clientela deportiva, que conduce con el pie derecho siempre en el piso y le gusta un producto de carrocería diferente y que comunique "pinta" y velocidad, una respuesta criolla del más alto nivel, más allá de un modelo cosmético.
El nuevo Swift, que se incorpora a su primo hermano, el 1600, a la línea de producción de la redenominada General Motors Colmotores S. A. (GMC), es una excelente combinación de las dos versiones que conocemos de la familia Swift-Sprint. Tiene del Swift la trompa yel tablero de instrumentos. Del Sprint, el tamaño. Y estrena un nuevo diseño de la parte trasera y se ofrece como coupé exclusivamente.

Dentro de esa plataforma Swift-Sprint, está montada una obra de arte mecánica, pues ese calificativo merece el grupo motopropulsor que en 1.300 c.c. tiene doble árbol de levas en la culata, 4 válvulas por cilindros e inyección que levantan la aguja del dinamómetro a los 100 caballos, una cantidad que hasta hace poco tiempo se consideraba en el rango de producción de una máquina altamente modificada para carreras. En proporción a los 1.300 c.c. por supuesto. Es de resaltar la alta relación de compresión (10a 1) a que recurre Suzuki en su motor lo cual hace imperativo el uso de la gasolina extra en todos los climas y el funcionamiento a altas revoluciones, partiendo de su mejor momento de torqueo está a las 4950, cifra que se sugiere utilizar lo más frecuentemente posible para sacarle todo el potencial a la máquina.
No solamente el motor parece obra de orfebres suizos sino que su presentación y ubicación dentro del habitáculo son todo un ejercicio de diseño, demostrando la alta dedicación que tuvo la Suzuki al proponer este pequeño bólido. Y como partieron de una base conocida, cual es la plataforma del Swift, la adecuación para la versión GTI está llena de detalles de gran factura. Como por ejemplo, frenos de disco ventilados adelante y sólidos atrás, amortiguadores de doble acción en las cuatro esquinas, caja de cinco velocidades, inyección multipunto y lla¬tas de bajo perfil en riñes de 14 pulgadas.
Ese paquete, que apenas llega en la báscula a 780 kilos en orden de marcha, es el auto más rápido que se haya fabricado en el país en más de 30 años de ensamble, por encima del R18 2 Litros que seguía siendo el más ágil de todos. Nos referimos a rapidez, en términos de aceleración hasta los 170 kilómetros por hora, pues es probable que el Etoile TXI o un Mazda de 626 GLX tengan una marcación ligeramente superior en velocidad tope. Y nuestra opinión sobre rapidez se reafirma en el momento de abordar cualquier viraje, pues el GTI es infinitamente más estable por su peso y dimensiones y por lo tanto, capaz de un rendimiento final mucho más alto que el de sus concurrentes.

La cabina es una excelente combinación entre el tradicional frente del Swift y una cola marcadamente deportiva, cortada dentro del más clásico estilo "fast-back", con un vidrio que constituye el 75% del área trasera. El resultado es muy impactante, con el complemento de los bómperes que usan todos sus apéndices aerodinámicos e inclusive, albergan un par de exploradoras para niebla (por cierto, más que decorativas porque alumbran muy bien en distancia corta y son útilísimas en curvas de carretera de montaña a alta velocidad para ver los vértices). Tiene también faldones laterales que ópticamente lo hacen ver mucho más bajo con respecto al piso y un bello spoiler en el remate del techo. Total, por donde se le mire, el GTI destila presencia y hasta ferocidd en proporción a sus dimensiones. En efecto, es claro que no tiene la cara de un carro modificado o retoca¬do para darle aire deportivo, sino que ese gesto es parte de su personalidad.
El interior tiene como dato descollante sus asientos, de gran soporte lateral, más bajos que los de sus compañeros de marca e infinitamente más cómodos. A la vez, conceden una posición de manejo perfectamente de acuerdo con los expectativas de una conducción deportiva. Además, son deslizantes para facilitar el acceso a la parte trasera y tienen bolsillos portadocumentos en los espaldares. La banca trasera es abatible 50%.
El tablero no ofrece novedades pues es el mismo del Swift 1.6, salvo el agregado del aire acondicionado que funciona sumamente bien y gracias al alto caballaje del motor no causa mayores efectos en el rendimiento.
En materia de accesorios y controles, encontramos los mandos del limpiabrisas del vidrio trasero, indispensable en tiempos de lluvia, los controles de los dos espejos exteriores eléctricos y el timón graduable en altura para complemtar los requisitos de cualquier estatura de conductor. Agreguemos el ya conocido reloj "tipo aviación" que va en el techo, los cinturones de seguridad retráctiles, el pito doble tono y un timón grueso, de buen agarre y con la simbología GTI en el centro.
Total, el GTI tiene lo que se espera de un auto cuyo precio va a estar sobre los 11.8 millones, una gama de costos en la cual no solamente se vende un producto a base de performance o pinta. Debe tener un conjunto lo suficientemente atractivo para codearse con los sedanes y un rendimiento lo necesariamente apasionante como para hacerse valer entre las opciones de compra. Y lo logra.

aunque Colmotores conoce que está entregando un nuevo automóvil destinado a una franja específica de "afiebrados" y conductores con definida personalidad hacia el rendimiento, para quienes el 1.6 de cuatro puertas puede ser aún demasiado "familiar".
Es así como la producción está estimada en unas 600 unidades al año, cifra que solamente se explica industrialmente si deducimos que esa misma carrocería se ofrecerá en un futuro cercano como "Sprint", con el motor de 1.000 c.c. que conocemos en el momemto, tal como se comercializa actualmente en Ecuador con un enorme suceso. Y también, si tenemos en cuenta que Mazda no demora en cambiar sus cabinas y que la ley de la vida impone actualizaciones, incluso al mismo Sprint que se sigue vendiendo al tope de las previsiones.
Tomar los mandos del Swift GTI tiene efectos estimulantes. Finalmente, toda la pinta y avisos deben pasar por un examen final ineludible. Pisar el acelerador y saber cuan veloz es el aparato. Y desde la primera marcha, hasta la quinta, responde plenamente a las expectativas. Parte como un rayo, progresa sin vacilaciones y su motor se nota aburrido cuando el tacómetro anda por debajo de las 4.500 rpm. Inclusive, el programa de la inyección parece pensado más para girar entre las 5.000 y las 7.000 (un tope que alcanza con toda naturalidad pero no pocos ruidos mecánicos). En efecto, en mitad de la curva de potencia, 3.500 a 5000 rpm, hay una zona plana, donde no hay tanta producción de caballos, apta para el tráfico ligero pero que en los piques a fondo se nota como un punto muerto.
Velocidad de punta: 185 kph. Cruceros fáciles en la Sabana de Bogotá: 140 a 145 kph, brincando entre 3a. y 4a. pues el tendido de cambios es bastante largo, pero a diferencia de otros autos como el 1.6, hay mejor relación peso-potencia para desarrollarlo con propiedad, aunque se deba usar casi toda la gama de revoluciones.
El chasis difiere mucho en su comportamiento del Swift o el Sprint. Las suspensiones son mucho más duras, con recorridos más cortos, y la marcha denota su diseño pensado en alta velocidad y cargas en curvas antes que para pasar baches y desniveles en plena absorción. Eso se incrementa por las ruedas de bajo perfil (175-60 x 14) en riñes de aleación, cuyos hombros muy bajos las hacen poco flexibles, característica vital al cruzar con todo el impulso, pero que se paga con la mayor transmisión de "datos" del camino a la cabina
Sin dirección hidráulica, pues no la necesita verdaderamente, se conduce el GTI con mucha interconexión entre sus ruedas y el volante y ello permite sacarle pleno partido a su buen agarre y a la agilidad que su chasis corto le permite al encadenar curvas sucesivas. Son vitales en este punto las barras estabilizadoras en ambos ejes, que le dan una actitud "plana" en los giros bruscos pues compensan muy homegéneamente la transferencia de pesos.
Los frenos están perfectamente de acuerdo con la propuesta del acelerador, y la presencia de cuatro discos con acción limitadora entre si producen una detención mucho más homogénea y previsible que en el sistema combinado de discos-campana, en el cual las temperaturas y materiales de fricción difieren mucho y causan modificaciones de frenado a la más mínima exigencia.

Total, el nuevo auto colombiano es una máquina muy sofisticada, velocísima y muy bien plantada, que colmará muchos apetitos y nos permitirá mostrarle los stops a muchos, pero muchos, carros importados de varios millones más y bastantes pergaminos. Sin ánimo de ofender a la concurrencia, pero a bordo de un GTI, todos los otros autos nacionales e importados que se acercan a los 20 millones, son una presa de discusión acelerando, corriendo o frenando, guardada la proporción con sus increíbles 1.300 centímetros cúbicos de cilindrada.
Suzuki. Swift. Colmotores. GTI. Buena mezcla para este momento de apertura, en el cual la producción nacional se ha defendido muy bien. Y ahora, contra ataca. No se sorprendan cuando pasen estos Swift endemoniadamente rápido y si no está muy seguro de sus recursos, no intente perseguirlo porque se trata de un a
parato muy rápido en el cual sus dueños no desaprovecharán la más mínima oportunidad de echar un pique para sacar pecho de su compra.
Como tampoco la dejarán pasar los profesionales de la velocidad, pues es una máquina destinada a arrasar en la clase de los turismos de 1.300 c.c. criolla, y a cosechar múltiples victorias. Ya se oyó que para las 6 Horas Motor habrá GTI en acción...un habitat que no le es extraño a este nuevo carro, nacido en el corazón de Suzuki, fábrica donde la velocidad y las competencias son parte
de su fi[/justify
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Re: TODA UNA DESCRIPCIÓN DE LAS MAKINAS SWIFT GTI

Mensaje  fito91gt el Sáb Abr 02, 2011 9:26 pm

esta bueno por lo visto lo ensamblaron gti en sur america
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